Por Roger Ruiz, director de Profesionales del Marketing.
Si tuviera que quedarme con una sola cosa del marketing de un consultorio en Panamá, me quedo con la ficha de Google. Es gratis, es lo primero que ve el paciente y es donde ocurre la mayoría de la búsqueda de salud, que es local y desde el celular. Y aun así, la mayoría de las fichas que reviso están a medio llenar.
Es el recuadro que aparece a la derecha cuando alguien busca su nombre, y la tarjeta que sale en el mapa cuando busca su especialidad. El paciente ve horario, dirección, fotos, reseñas y un botón para llamar o ir. Muchas veces decide ahí mismo, sin entrar nunca a su web.
Y hay un segundo motivo, más nuevo: es una fuente verificada, y por eso los modelos de inteligencia artificial la usan cuando alguien les pregunta por un especialista. Lo vemos en ¿puede ChatGPT recomendar su clínica?.
Es lo que más rápido cambia la posición y lo que casi siempre está mal puesto.
Si es ortodoncista, la categoría principal es Ortodoncista, no Dentista. Si es gastroenterólogo, Gastroenterólogo, no Médico. Cuanto más específica, menos competencia y más coincidencia con lo que el paciente busca.
Tres o cuatro que describan de verdad lo que atiende. Cargar diez categorías para "salir en todo" diluye la señal y termina posicionando peor en la que importa.
Cada procedimiento cargado con su nombre. Es un campo de texto que el paciente casi no ve, pero que Google usa para entender qué se hace ahí. Una ficha con veinte servicios cargados compite en veinte búsquedas.
"Abierto ahora" es un filtro que los pacientes usan. Un horario desactualizado hace que aparezca cerrado cuando está abierto, y que aparezca abierto cuando no hay nadie: eso último termina en reseña mala.
Se pueden publicar preguntas y responderlas usted mismo. Es el espacio más desaprovechado de todos: dónde estacionar, si atiende seguros, si necesita referencia, cuánto tarda en dar cita.
Fachada para que lo encuentren, sala de espera, consultorio y el equipo. Reales. Las fichas con fotos propias reciben notablemente más solicitudes de cómo llegar que las que tienen una imagen genérica.
Si tiene forma de agendar en línea o por WhatsApp, va enlazado desde la ficha. Cada paso que se le quita al paciente es una cita más.
La ficha permite publicar como si fuera una red social, y casi nadie lo usa. Google premia las fichas activas. No hace falta nada elaborado: una recomendación breve, un recordatorio de horario, un procedimiento explicado en cuatro líneas.
Cantidad, frecuencia, puntuación y si se responden. Es el otro gran factor del paquete local, y lo tratamos completo en reseñas de Google.
Nombre, dirección y teléfono tienen que ser idénticos en la ficha, en la web y en cualquier directorio donde aparezca. Un teléfono viejo en un directorio olvidado no solo confunde al paciente: le resta confianza a la ficha y hace que los modelos de IA no se atrevan a recomendarlo. Es lo que explicamos en SEO y GEO.
Poner palabras clave en el nombre del negocio —"Dr. Pérez Dentista Panamá Implantes"— es motivo de suspensión. También lo son una dirección donde no se atiende y crear varias fichas para el mismo consultorio. Recuperar una ficha suspendida toma semanas.
Los cambios de categoría y servicios se notan entre la segunda y la octava semana. Las reseñas mueven más lento, pero de forma sostenida.
Si atiende en una clínica de terceros, puede tener ficha como profesional en esa dirección, con autorización. Lo que no se puede es poner una dirección donde no atiende.
Salir por su nombre es lo fácil: ya lo estaban buscando. El valor está en salir por la especialidad, que es donde está el paciente que todavía no lo conoce.
Sí. La ficha convence al que ya lo encontró; la web es lo que le da a Google contenido para posicionarlo en las búsquedas donde nadie lo conoce todavía. Lo vemos en por qué la web de su consultorio no convierte.
Perfectamente. Es de las pocas cosas del marketing médico que un consultorio puede sostener sin agencia. Lo que casi nunca ocurre es que se mantenga: se llena bien una vez y no se toca en dos años.
La ficha de Google es el activo más rentable de un consultorio y el más descuidado. Categoría específica, servicios cargados, horario real, fotos propias, publicaciones semanales y reseñas constantes. Nada de eso cuesta dinero: cuesta constancia. Es parte de SEO Local y Google Ads y de lo que hacemos cada mes.
Si quiere que revisemos la suya y le digamos qué le falta, escríbanos.
Roger Ruiz — Director de Profesionales del Marketing. Más de diez años dedicados exclusivamente al sector salud en Panamá y más de 100 médicos, clínicas y centros especializados atendidos. Ver perfil.
Médicos, clínicas y empresas que confiaron su crecimiento a Profesionales del Marketing. Cada testimonio lleva nombre y apellido.