Por Roger Ruiz, director de Profesionales del Marketing.
La pregunta que hace todo médico antes de encender una campaña es siempre la misma: cuánto me va a costar cada paciente. La respuesta honesta es que depende de la especialidad, pero después de diez años corriendo campañas para consultorios en Panamá los rangos ya no son un misterio.
Es la confusión que más dinero cuesta. Google le cobra por clic, no por paciente. Si el clic le sale a un dólar y de cada veinte personas que entran una agenda, ese paciente le costó veinte dólares, no uno.
La cuenta completa es sencilla: costo por clic ÷ tasa de conversión = costo por paciente. Y ahí está la trampa: la tasa de conversión no la decide Google, la decide su página y su tiempo de respuesta. Dos consultorios con el mismo presupuesto pueden tener costos por paciente que se diferencian en cuatro veces.
Los clics en salud van de 0,40 a 3 dólares según lo disputada que esté la especialidad. Las de alto ticket —estética, fertilidad, cirugía, odontología especializada— pagan más porque hay más competencia pujando. Las de consulta general pagan bastante menos.
Con una página que convierte razonablemente, el costo por paciente nuevo suele caer entre 15 y 60 dólares. Si el suyo está por encima, casi nunca es la campaña: es lo que pasa después del clic.
Google Ads es el canal de la intención. El paciente que escribe "gastroenterólogo en Panamá" ya decidió que necesita atenderse; solo falta elegir a quién. Por eso convierte tanto mejor que cualquier canal de descubrimiento.
El posicionamiento serio tarda de cuatro a seis meses. La campaña da señal en la primera semana. Lo sensato es encender pauta para sostener la agenda mientras la ficha de Google y el SEO local hacen su trabajo, y bajarla cuando lo orgánico empieza a traer solo.
No hay historial ni reseñas que lo sostengan. La pauta compra la visibilidad que todavía no se ganó.
Si la página tarda ocho segundos en cargar en el celular, si nadie contesta el WhatsApp el mismo día, o si no hay quien registre de dónde llegó cada paciente. En esos tres casos la campaña funciona: el que no funciona es el consultorio. Y encender pauta sobre un embudo roto solo hace que pierda dinero más rápido.
Antes de invertir conviene revisar por qué la web de su consultorio no convierte.
Google atiende demanda que ya existe. Meta la crea: le muestra su consultorio a quien todavía no sabe que lo necesita. El costo por paciente en Meta suele ser más bajo, pero el paciente llega menos decidido y hay que trabajarlo más.
En un consultorio que arranca, la mezcla que mejor resultado nos ha dado es Google para captar lo que ya se busca y Meta para llenar de gente la parte de arriba del embudo.
Pida estos cuatro números cada mes. Si su agencia no puede dárselos, no está midiendo:
Uno. Cuántos pacientes nuevos llegaron por la campaña, no cuántos clics. Dos. Cuánto costó cada uno. Tres. Qué palabras trajeron pacientes y cuáles solo gastaron. Cuatro. Qué se apagó este mes y por qué.
Es lo que entregamos en el conteo mensual.
Por debajo de 300 dólares al mes cuesta sacar conclusiones: no se acumulan datos suficientes para saber qué palabras sirven. Entre 400 y 800 es donde la mayoría de los consultorios empieza a ver un costo por paciente estable.
Los primeros contactos llegan en días. Lo que tarda entre cuatro y seis semanas es afinar la campaña: eliminar las palabras que gastan sin traer nadie y concentrar el presupuesto en las que funcionan.
Puede. El costo no es la mensualidad de la agencia, es lo que se gasta aprendiendo con dinero real. Si decide hacerlo, empiece con pocas palabras, muy específicas, y revise las búsquedas reales cada semana.
No. Son sistemas independientes: pagar por anuncios no sube ni baja su posición natural. Lo que sí ocurre es que aparecer en los dos sitios a la vez aumenta la probabilidad de que lo elijan.
Google tiene restricciones en salud, sobre todo con promesas de resultados y con ciertos tratamientos. La campaña se arma dentro de esas reglas desde el inicio; corregir después de un rechazo cuesta semanas.
Google Ads no es caro ni barato: es medible. La única cifra que importa es cuánto le cuesta un paciente nuevo frente a cuánto le deja ese paciente en el año, y eso se calcula antes de invertir, no después. Lo explicamos en cuánto vale un paciente nuevo para usted y en cuánto invertir en marketing médico.
Si quiere saber qué costo por paciente es razonable en su especialidad, escríbanos.
Roger Ruiz — Director de Profesionales del Marketing. Más de diez años dedicados exclusivamente al sector salud en Panamá y más de 100 médicos, clínicas y centros especializados atendidos. Ver perfil.
Médicos, clínicas y empresas que confiaron su crecimiento a Profesionales del Marketing. Cada testimonio lleva nombre y apellido.