Por Roger Ruiz, director de Profesionales del Marketing.
Cada tanto llega un médico convencido de que necesita una marca personal, y a veces tengo que decirle que no. No porque esté mal, sino porque en su caso concreto va a invertir un año en construir algo que no le va a llenar la agenda. Después de diez años viendo consultorios en Panamá, la marca personal funciona muy bien en unos casos y es una distracción cara en otros.
Marca personal es que el paciente lo busque a usted por su nombre, no a su especialidad. La diferencia se ve en el buscador: una cosa es competir por "cardiólogo en Panamá" y otra que escriban su apellido directamente. Cuando ocurre lo segundo, el paciente ya viene decidido y el precio deja de ser lo primero que pregunta.
Lo que no es: tener muchos seguidores. He visto cuentas de treinta mil seguidores con la agenda a medio llenar, y médicos con mil doscientos seguidores que no dan abasto. Lo que llena la agenda no es el alcance, es que quien lo sigue sea alguien que podría atenderse con usted.
Hay especialidades donde el paciente busca una clínica y otras donde busca a alguien en quien confiar. Estética, fertilidad, psiquiatría, nutrición, cirugía electiva: ahí el vínculo es con la persona. La marca personal es el canal natural.
Si un paciente va a gastar varios miles de dólares y a esperar semanas antes de decidir, va a buscar todo lo que pueda sobre usted. Todo lo que encuentre —o no encuentre— pesa.
Si hoy los pacientes llegan porque el hospital lo asignó, el día que se mude no se lleva nada. La marca personal es lo único que se muda con usted.
Si no tiene espacio para más pacientes, el trabajo no es atraer sino escoger mejor: subir el ticket, filtrar por tipo de caso, ordenar la agenda. Construir marca ahí genera demanda que no puede atender y termina en pacientes molestos.
Si la ficha de Google está incompleta, la web tarda ocho segundos o nadie contesta el WhatsApp, la marca personal no arregla nada: solo lleva más gente a un embudo roto. Primero se tapa el hueco. Está en por qué la web de su consultorio no convierte.
La marca personal se construye publicando de forma constante durante meses. Si el médico no tiene tiempo ni disposición para aparecer, no hay agencia que lo resuelva: sin la cara y la voz del profesional, no es marca personal, es una cuenta de contenidos.
No son excluyentes, pero conviene decidir cuál manda. Si la clínica tiene varios especialistas y quiere crecer más allá de una persona, la marca institucional escala mejor y no se cae si alguien se va. Si el consultorio es usted, forzar una marca corporativa solo diluye lo que ya tiene.
Lo que casi siempre funciona en Panamá: marca de clínica para captar, marca personal para convertir. El paciente encuentra la clínica en Google y elige quedarse cuando ve quién lo va a atender.
Una sesión al mes de dos horas da material para varias semanas. Lo que no funciona es improvisar entre paciente y paciente.
Las mejores piezas salen del consultorio: las cinco preguntas que le hacen todos los días. Ya sabe la respuesta, ya sabe cómo explicarla y ya sabe que a la gente le interesa.
El contenido en redes desaparece. Lo que queda es lo que vive en su sitio y en propiedades que usted controla. Es la lógica de Ecosistema Digital 360° y de Indexsite.
Los primeros pacientes que dicen "lo vi en un video" aparecen entre el tercer y el sexto mes. La marca que sostiene la agenda sola tarda de uno a dos años de publicación constante.
Para marca personal, sí. Se puede empezar con formatos cortos y sin producción, pero si no está usted, lo que se construye es otra cosa.
Solo con consentimiento por escrito y sin nada que permita identificarlos. Lo más seguro es hablar del procedimiento y no del caso.
Para pacientes, poco. Para referidos entre colegas, aseguradoras y alianzas institucionales, sí. Es un canal distinto con un objetivo distinto.
Ninguna lo es para quien tiene el problema. Nadie busca "cardiología" por entretenimiento; busca por miedo. Hablarle a ese miedo con claridad es todo el contenido que necesita.
La marca personal conviene cuando el paciente elige a una persona, el ticket es alto y usted está dispuesto a sostenerla. No conviene cuando la agenda está llena, el embudo está roto o no va a aparecer. Antes de construirla, conviene saber cuánto vale un paciente nuevo en su consultorio.
Si quiere que evaluemos si en su caso conviene, escríbanos.
Roger Ruiz — Director de Profesionales del Marketing. Más de diez años dedicados exclusivamente al sector salud en Panamá y más de 100 médicos, clínicas y centros especializados atendidos. Ver perfil.
Médicos, clínicas y empresas que confiaron su crecimiento a Profesionales del Marketing. Cada testimonio lleva nombre y apellido.